La tradición del corrido suriano tiene códigos que lo hacen
particular. Se describe esa manera de sentir y hacer la patria chica para
compartirla siempre con respeto y humildad con otros, que seguramente, también
traen la propia para mostrarla y hacer del gusto un vínculo que teje y
fortalece.En la feria venían otros señores de Huitzililla, Morelos, de
Pitzotlán, Puebla, y en una ocasión vinieron unos siete cantadores de Olinalá,
Guerrero, que lidereaba un señor Modesto Coronel, y todos ellos tocaban el bajo
quinto muy bien... Se cantaba en la feria, donde se reunían en las cantinas y
los changarros y puestos de hojas de alcohol; ahí había siempre bajos quintos,
para que los pidiera el cantador que quisiera... A la llegada de los cantadores
me ponía en la puerta a oírlos y a estarme fijando; yo veía cómo lo manejaban.
Otras partes del mismo lugar
¿Quienes somos?
Somos un Centro de producción audiovisual que impulsa iniciativas de comunicación comunitaria bajo la premisa de que la información, la comunicación y la libertad de expresión son derechos humanos.
Tsilinkalli tiene sus antecedentes en lo que fué el Sentlalistli In Tlakeualistli Tonemillis "Xoxokoltekayotl" (Centro de Promoción Cultural "El Jugo de la Ciruela") en Xoxocotla, Morelos. Ahora, es el brazo de comunicación y difusión para la creación de significados que contribuyan a la reconstrucción de los Territorios Culturales.
http://www.myspace.com/yankuikamatilistli
Comunicate con nosotros: tsilinkalli@yankuikamatilistli.net
facebook facebook.com/tsilinkalli.sonora
Tsilinkalli tiene sus antecedentes en lo que fué el Sentlalistli In Tlakeualistli Tonemillis "Xoxokoltekayotl" (Centro de Promoción Cultural "El Jugo de la Ciruela") en Xoxocotla, Morelos. Ahora, es el brazo de comunicación y difusión para la creación de significados que contribuyan a la reconstrucción de los Territorios Culturales.
http://www.myspace.com/yankuikamatilistli
Comunicate con nosotros: tsilinkalli@yankuikamatilistli.net
facebook facebook.com/tsilinkalli.sonora
Tsilinkalli Radio
![]() |
jueves, 23 de noviembre de 2017
jueves, 16 de noviembre de 2017
Vamonos con Pancho Villa cap 2

El Sentir de la Patria (México) DON MAURO E IGNACIO VARGAS (1)
MAURO VARGAS
(al centro, con su guitarra)
Nací el 15 de enero de 1907 en el pueblo de Tepalcingo,
Morelos; soy campesino. Desde pequeño me gustó la cantada... Desde joven el
gusto me encantó, me nació, ya que lo oía, y también empecé a tocar el bajo
quinto y a cantar líricamente; mi escuela de música fueron las cantinas y los
changarros de Tepalcingo, donde venía, y había cantadores como Juan Quevedo y
Paulino Vergara.
En la feria venían otros señores de Huitzililla, Morelos, de
Pitzotlán, Puebla, y en una ocasión vinieron unos siete cantadores de Olinalá,
Guerrero, que lidereaba un señor Modesto Coronel, y todos ellos tocaban el bajo
quinto muy bien... Se cantaba en la feria, donde se reunían en las cantinas y
los changarros y puestos de hojas de alcohol; ahí había siempre bajos quintos,
para que los pidiera el cantador que quisiera... A la llegada de los cantadores
me ponía en la puerta a oírlos y a estarme fijando; yo veía cómo lo manejaban.
A mí nadie me enseñó, yo solo agarré el bajo quinto; mi
hermano Agustín me enseñó la afinación y los tonos... Los poetas antiguos (o
compositores) que más oí nombrar eran Juan y Refugio Montes, que tenían muchas
historias cantadas; también se menciona a Fermín Aponte, del estado de
Guerrero, y también morelenses como Genaro y Juan Zúñiga, Elías Domínguez,
Epigmenio Pizarro, Federico Becerro y principalmente Marciano Silva.
En el año de 1922 llegué a vivir a Coahuixtla, Morelos y me
empecé a reunirme (sic) para cantar con Ignacio Sánchez, José Valdepeña, Aarón
Cabrera, teniendo como `segunderos' a Reyes Jaramillo (hermano de Rubén), a un
señor de Zacapalco llamado Goyo Leana, y actualmente a mi hijo Nacho... A la
feria que más asistí fue a la de Cuautla, pero también iba a San José,
Tenextepango, Tlaltizapán, Jojutla.
Marciano Silva era un señor chaparrito, vestido como todo
hombre humilde de esa época con calzoncito blanco -todos andábamos de calzón
blanco-; vendía mercería en el antiguo mercado de Cuautla, tocaba siempre su
bajo quinto; a veces lo acompañaba don Teodoro Carrillo; este señor únicamente
era cantador. También conocí a Federico Becerra; era publicista, vendía sus
cantaditas y las de otras gentes como Fausto Ramírez, Fermín Aponte, y claro
que también las de Marciano Silva.
Antes, en Cuautla se acostumbraba cantar en cualquier
esquina y en las esquinas del Zócalo, frente a la iglesia de Santo Domingo o en
un costado del desaparecido hotel San Diego.
La satisfacción que me queda es el gusto, el placer de hacer
amigos; mi vida ha sido la música, que me ha dado ese placer de tener muchos
amigos; nunca lo hago por la paga, sino por el puro gusto de hacerlo, yo no
digo que soy buen cantador pero todo el mundo lo dice.
Fuente:
Corridos Zapatistas. Corridos de la Revolución Mexicana. Volumen 2.
.Instituto Nacional de Antropología e Historia. Ediciones Pentagrama.
México, 2002. Texto adjunto al CD. Pags. 30 a 31.
viernes, 10 de noviembre de 2017
Vamonos con Pancho Villa.

martes, 7 de noviembre de 2017
Zapata Tierra y Traición

En esta radionovela se conjugan las cosas que más quería y temía Zapata: La tierra y la Traición. En el capitulo 1. Emiliano Zapata tiene un encuentro con un hacendado furioso que casi le cuesta la vida.
Escucha esta Radionovela por el 102.1 de Fm los Miércoles y Viernes a las 10:00 Am
viernes, 3 de noviembre de 2017
EL SENTIR DE LA PATRIA (Los Corrideros del Estado de Morelos)
Ricardo Montejano
Productor de Radio Educación
Junio de 2010
miércoles, 1 de noviembre de 2017
LA MUERTE NO ES ESPANTO
En este mundo matraca, de morir nadie se escapa.

Para los aztecas, los mayas y los pueblos indígenas del antiguo México, la muerte no era el fin, sino el paso hacia una vida mejor. Cuando alguien moría, organizaban fiestas para animar al espíritu en su largo viaje por los nueve ríos de Chignahuapan.
Nuestros abuelos creían que la vida en el más allá dependía de cómo habías muerto, no de cómo habías vivido. No esperaban castigos, sino alegrías.
Si morían bebés, sus almas iban a Chichihualco donde se alimentaban eternamente del árbol de la leche.
Cuando la muerte tenía que ver con el agua, el alma iba al reino de Tláloc, al eterno verano. Ahí disfrutaban por siempre nadando y comiendo cosas exquisitas.
Los guerreros muertos en combate se transformaban en aves de
rico plumaje.
Así fue hasta que llegaron los españoles…
Así fue hasta que llegaron los españoles…
En este mundo matraca, de morir nadie se escapa.
LA NOCHE DE LAS BRUJAS
¿Cuantos días te faltan?
Un concurso radiofónico para Halloween, noche de brujas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)